Siempre que quiera freír un huevo, la yema de éste se romperá; por el contrario, si quiere hacer una tortilla, las yemas caerán como usted hubiera quierido que salieran al freírlo.
El crecimiento es directamente proporcional a las promesas que se hayan hecho. Los beneficios son inversamente proporcionales a las promesas que se hayan mantenido.